¿Cómo sacar provecho de un desayuno de trabajo?

desayuno de trabajo

Cada vez es más común utilizar el momento del desayuno para poder realizar reuniones de trabajo. Es una tendencia que ,gracias a la influencia europea y americana, se está convirtiendo en una práctica habitual. Es por eso que organizarlo de forma adecuada, puede ser un plus para tu empresa.

Cómo organizar un buen desayuno de trabajo

El fin de un buen desayuno corporativo es que se pueda desarrollar, de forma informal, una reunión de trabajo. Puede ser con otros empresarios, pero también con medios de comunicación o con los propios trabajadores. Lo que está claro es que esto no es una capricho snob, sino una herramienta de trabajo que puede dar muy buenos resultados.

Lo primero es elegir una hora adecuada, ya que depende de con quién nos vayamos a reunir, podremos trabajar en una franja horaria u otra. En los países europeos, lo habitual es realizar este tipo de eventos corporativos entre las siete de la mañana a las nueve o nueve y media. Sin embargo, en España los desayunos son un poco más tarde, sobre las ocho de la mañana hasta las diez. 

Además, para poder elegir una buena hora, debemos tener en cuenta cuánto tiempo es el adecuado para conseguir los objetivos que se pretenden. Lo aconsejable es que no dure más de una hora y que el desayuno de trabajo sea muy ejecutivo evitando entrar en temas baladíes.

¿Cuál es el mejor sitio para organizarlo?

Otro punto importante, a la hora de preparar una buen desayuno de trabajo, es saber dónde celebrarlo. Las opciones pueden variar en función del tipo de tipo de desayuno de negocios que queramos realizar. Estas son algunas de ellas:

  1. En la propia empresa: cuando la reunión requiere una presentación o utilizar recursos que necesitamos tener cerca. En este caso lo ideal es contratar un catering para desayunos. Los hay especializados en esta materia que, con indicarles el tono formal o informal de la reunión, sabrán ofrecerte lo que más encaje con tus necesidades.
  2. En una sala de reuniones: puede ser en tu propia empresa o bien en una alquilada. Este tipo de desayuno se aconseja para realizar presentaciones. Con él conseguimos un ambiente adecuado y receptivo para los asistentes consiguiendo que la comunicación fluya adecuadamente.
  3. En el comedor de la empresa: es una opción muy informal y que, dependiendo del tipo de empresa, puede ser o no aconsejable. Si es una reunión muy informal, no habría problema, pero un comedor grande no es el mejor ambiente para hablar de temas importantes. Aunque si lo que deseamos es hablar con nuestros empleados, que se sientan cómodos en su ambiente, entonces podría ser una buena opción.
  4. Salón de hotel: esta es una opción utilizada por comodidad para los clientes. Si han venido de fuera y tenemos el tiempo justo para hablar, podemos desplazarnos y realizar el desayuno de trabajo en su mismo hotel con la opción de alquilar alguna sala privada si el contenido de la reunión lo requiere.
  5. Una cafetería: aunque no parezca la opción más seria, es de las más utilizadas. Como ya hemos comentado, la reunión puede tener distintos tonos y, si este es informal, una cafetería con un buen servicio puede ser nuestra opción.

Sin embargo, lo aconsejable es tenerlo todo dispuesto en un espacio que conozcamos. Es por eso que, para sacarle el mayor provecho a un desayuno de trabajo, la mejor opción es buscar un lugar en nuestra empresa, cómodo y confortable, y encargar un catering.

Pero ¿qué comida encargamos? Aunque los profesionales de la hostelería nos pueden dar una serie de ideas, os aconsejamos que tengáis en cuenta qué queréis conseguir con el desayuno y quiénes son las personas que asistirán. Es decir, un desayuno tipo buffet alargará la velada, un continental puede encontrarse en el punto medio, y si encargamos café o té con algo para acompañar, es posible que sea una reunión corta. Por otro lado, también depende de cultura y costumbres de los propios asistentes, en Europa se desayuna muy fuerte, en España menos. Debemos conocerlos para poder saber cuál será la mejor opción y también tener en cuenta el tono de la reunión para ofrecer un tipo de comida u otra.

En este sentido, si tenemos un comensal extranjero y el resto no, tener un detalle con él y ofrecerle lo habitual para él, es un punto a nuestro favor, pues ya verá con mejores ojos lo que queramos ofrecer, pactar o negociar.

¿Qué tipos de desayunos suelen ser los más habituales?

Cuando nos planteamos realizar un buen desayuno de trabajo, es muy importante que conozcamos las distintas opciones de alimentos que contienen estas comidas. Estas son algunas de las más utilizadas:

  • Desayuno americano: para beber siempre se debe ofrecer zumo de naranja y para elegir café o té. Como acompañamiento hay que servir pan tostado con mantequilla y/o mermelada. Además, también huevos, bien revueltos o pasados por agua. Y, por último, acompañaremos con bacón, salchicha o fiambre.
  • Desayuno tipo buffet: en este tipo de desayuno podemos elegir casi cualquier comida, ya que lo normal es que se ofrezca mucha variedad. Se suelen juntar todos los tipos de desayunos y, además, más tipos de comidas como queso, cereales, tartas, pastas, frutas o yogur. Pero eso ya depende de los gustos de los asistentes. Si contratamos un catering podemos elegir el tipo de comida que más nos guste.
  • Desayuno continental: este es un desayuno clásico que, si no queremos complicarnos, siempre podemos optar por él. Para beber se pone zumo, café o té, para acompañarlo con pan tostado con mermelada, mantequilla, aceite o tomate.
  • Desayuno tipo europeo: es muy parecido al anterior, es decir, el mismo tipo de bebida, con variedad de zumos, cafés y té. Para comer, tostadas con el acompañamiento que os hemos comentado. Además, también se pone para elegir bollería, como cruasán, palmeras, ensaimadas, napolitanas de chocolate o crema o bollos.

Para qué tipo de reunión utilizaremos los desayunos de negocios

Aunque lo habitual sea que este tipo de eventos se realice con un cliente o con una empresa con la que queramos realizar una colaboración, también podemos utilizarlo con otros fines.

Los desayunos de trabajo pueden ser muy útiles si queremos tener una reunión con medios para la presentación de algún tipo de producto, para realizar un comunicado o una rueda de prensa. Si tu empresa tiene una relación con la prensa, realizar este tipo de eventos corporativos son los que traen mejores resultados.

Los desayunos corporativos también son muy útiles para reunirnos con nuestros empleados, con nuestros compañeros de trabajo. Aunque no sea una práctica habitual en nuestro país, muchas empresas están incorporando este tipo de prácticas. Puede ser una gran ocasión para valorar el esfuerzo realizado en algún proyecto, crear sentimiento de equipo o para celebrar algún hito conseguido.

Pero para todos estos casos, es muy importante la preparación, la ubicación y saber qué tipo de comida queremos ofrecer. De tal forma que, si tenemos claro el fin de la reunión, sabremos cómo realizar un buen desayuno de negocios con el fin de que nuestra reunión sea todo un éxito.

Algo que avala la eficacia de esta práctica es que , desde hace años, se lleva desarrollando en países europeos y también en Estados Unidos, donde se realizan de forma habitual.